Cuando contamos a otros por lo que hemos pasado en nuestra vida, en realidad de verdad, dichos relatos están incompletos porque eventos, nombres y fechas, es tan sólo el aspecto externo de la película de nuestra vida, falta el aspecto interno... Es urgente conocer "estados de conciencia", a cada evento sucedido le corresponde tal o cual estado anímico. Los estados son interiores y los eventos son exteriores, los acontecimientos externos no son todo... Entiéndase por estados interiores las buenas o malas disposiciones, las preocupaciones, la depresión, la superstición, el temor, la sospecha, la misericordia, la auto-consideración, la sobre-estimación de si mismo; estados de sentirse feliz, estados de gozo, etc., etc., etc. Incuestionablemente los estados interiores pueden corresponderse exactamente con los acontecimientos exteriores o ser originados por éstos, o no tener relación alguna con los mismos...