En los tiempos en los que las pulgas eran inquilinos omnipresentes en los hogares, algunas personas encontraron en estos parásitos una fuente de ingresos, explotándolos en los circos de pulgas. Hasta hace sólo un par de décadas, era frecuente encontrar en las verbenas y ferias una atracción en la que las pulgas hacían los ejercicios y las acrobacias más esperpénticas: saltar, tirar de carritos, mover norias, disparar cañones... Los asistentes a estos espectáculos quedaban boquiabiertos ante la destreza e inteligencia de aquellas motas de color pardo. Pero, ¿cómo es posible amaestrar una pulga? La especie más utilizada por los domadores, por llamarlos de alguna forma, era la diminuta pulga común o humana, la Pulex irritans, con una longitud que no sobrepasa los 4 milímetros. la Pulex suele parasitar en el hombre,- se instala en la piel y, con ayuda de su potente mandíbula, hunde su cabeza en la epidermis, para chupar la sangre-. Para domar a criaturas...